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Cómo limpiar el radiador de tu coche

El radiador es el núcleo de un circuito que tiene la tarea de colaborar a que la temperatura del motor sea la óptima cuanto antes y durante el mayor tiempo posible.

Su propósito es que los pistones se desplacen por los cilindros bien lubricados, realicen su trabajo sin perder rendimiento, sin que sufran las juntas, sin rozar entre sí y los retenes por estar doblegadas a más o menos grados de la cuenta.

Pasos para limpiar el radiador del coche

Para saber cómo limpiar el radiador de forma correcta debes seguir estos pasos:

  • El coche debe estar frío

La idea de dejar enfriar el motor del auto, por lo menos dos horas, y que los líquidos que circulan en él y llegan hasta el radiador también lo hagan.

Esto se debe a que al estar calientes dañan el lugar del auto en donde llegué a hacer contacto.

Ten presente que el anticongelante que posee el líquido refrigerante es tóxico y provoca lesiones al contacto con la piel.

  • Limpia bien el revestimiento

Por lo general, el radiador se encuentra ubicado en la parte frontal del automóvil, enfrente del motor.

Cuando el motor esté frío, abre el capó, quita la tapa de presión y examínala con cuidado, si está muy desgastada, debes cambiarla.

Con un cepillo, agua y jabón empieza a limpiar la parrilla del radiador, tanto en la parte delantera como trasera, observaras cómo comienzan a salir los sedimentos con facilidad.

Debes limpiar en sentido de las aletas, nunca en contra porque podrías dañarlas. Ten cuidado con el condensador del aire acondicionado, ya que está cerca del radiador.

  • Observa bien el radiador al limpiar

Al limpiar el exterior, inspecciona todos los ángulos del radiador buscando manchas de corrosión u óxido ocasionada por una fuga.

Asegúrate que las mangueras estén bien ajustadas y nada escape de ellas ni en las juntas.

Mantente alerta con los fuertes olores, porque si el olor a líquido anticongelante es muy acentuado, quiere decir que hay alguna fuga.

Podrás ver que el radiador tiene dos mangueras. La de arriba que es por donde entra el fluido refrigerante que llega caliente, mientras que la de abajo es por donde el fluido refrigerante se regresa al motor a través de la bomba de refrigeración.

Verifica que ninguna de estas partes tenga fuga, exceso de óxido o algún desperfecto, ya que el motor podría colapsar cuando no le llegue líquido refrigerante suficiente.

  • Drena el radiador

Procura utilizar guantes antes de empezar este procedimiento. Pon una bandeja debajo de la llave de drenaje del radiador y tira de la tapa para que el líquido refrigerante se esparza en ella.

Ten en cuenta que este líquido es tóxico, así que ten cuidado de no derramar nada. Al caer la última gota aleja la bandeja.

Ayúdate con un trozo de alambre para vaciar por completo el dispositivo. No olvides que debes descartar el líquido refrigerante en un lugar específico para los desechos tóxicos.

  • Saca ambas mangueras

Ambas mangueras deben desconectarse, al sacar la manguera de la parte superior del radiador, debes bloquearla para que no escurra el fluido que proviene del motor.

Vuelve a colocar la tapa de presión en su lugar y echa el agua por el agujero resultante en la parte superior.

  • Lava con agua

Coloca la llave de purga y llena el radiador de agua; prende el auto y déjalo así por 15 minutos.

Espera a que se enfríe un rato y retira otra vez la llave de purga para que el agua drene; usa una bandeja para almacenar y repite el procedimiento.

En este punto, si has desmontado el radiador, dale la vuelta para purgarlo en dirección contraria al flujo habitual.

Inclínalo lo suficiente para que el agua salga toda, sigue esparciendo agua dentro hasta que salga por completo limpia.

  • Vierte nuevo fluido refrigerante

Al asegurarte que toda el agua haya drenado del radiador, conecta de nuevo las mangueras y todo lo que habías desajustado.

En este paso debes reemplazar cualquier abrazadera o manguera que estuviera en mal estado. Derrama nuevo fluido refrigerante y deja la tapa de presión sin conectar.

Verifica que el refrigerante sea el apropiado según las recomendaciones del fabricante, enciende el auto y déjalo así por 15 minutos.

Al dejar abierta la tapa de presión evitas que se acumule presión y saldrán las burbujas de aire que se acumulen en el interior del radiador al calentarse el líquido. Asegúrate de colocar refrigerante suficiente.

Si en el proceso de lavado notaste que será necesario suplantar el radiador porque estaba muy dañado, quiere decir que te libraste de un gran problema antes de que ocurriera.

Solo debes reemplazarlo según las indicaciones del fabricante y haz otra vez el procedimiento de verter nuevo refrigerante en el radiador del automóvil.

En definitiva, la limpieza de radiadores es una tarea que no debe pasarse por alto si se desea mantener el correcto funcionamiento del sistema de calefacción en el hogar. Si estás buscando una empresa especializada en este tipo de servicios, Limpiezas Hera es tu mejor opción. Con años de experiencia y un equipo de profesionales altamente cualificados, ofrecemos servicios de limpieza de radiadores de alta calidad para garantizar el óptimo rendimiento de tu sistema de calefacción. No esperes más y visita nuestra web para conocer más acerca de nuestros servicios y solicitar una cotización sin compromiso.

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